Extracción de muelas del juicio: todo lo que necesitas saber

Las muelas del juicio son una de las causas más frecuentes de dolor, inflamación e infecciones en adultos jóvenes. En este artículo explicamos cuándo es necesario extraerlas, cómo se realiza la cirugía y qué cuidados seguir en tu recuperación.

¿Notas dolor en la zona más posterior de la boca, hinchazón recurrente o una encía que se inflama cada vez que masticas alimentos duros? Es muy probable que tus muelas del juicio estén intentando salir y no encuentren espacio suficiente.

A continuación encontrarás una guía práctica y actualizada sobre cuándo actuar, cómo es el procedimiento actual y recomendaciones para una recuperación rápida y sin complicaciones. 

¿Qué son las muelas del juicio y por qué suelen extraerse?

Las muelas del juicio, o terceros molares, son los últimos dientes en erupcionar, haciéndolo generalmente entre los 17 y 25 años.

La mayoría se extraen por falta de espacio, posición incorrecta o riesgo de complicaciones futuras. Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM), aproximadamente el 72 % de la población presenta al menos una muela del juicio impactada en la mandíbula inferior, lo que constituye la causa más frecuente de extracción, aunque no la única.

¿Cuándo es necesaria la extracción?

La extracción es claramente recomendable cuando existe:

  • Dolor crónico o intermitente.
  • Pericoronaritis (inflamación e infección de la encía que cubre parcialmente la muela).
  • Rotura o ulceración crónica de la encía por mordedura repetida sobre la muela parcialmente erupcionada (muy común en cordales inferiores semierupcionados).
  • Caries o reabsorción del segundo molar adyacente.
  • Quistes o lesiones periapicales.
  • Interferencia con el tratamiento de ortodoncia o riesgo de apiñamiento tardío.
  • Trastornos funcionales de la articulación temporomandibular.

     

En todo caso, el diagnóstico definitivo requiere ortopantomografía y, en casos de proximidad al nervio alveolar inferior, tomografía CBCT de baja radiación.

Muela del juicio impactada

Tipos de extracción y técnicas actuales

  • Extracción simple: se realiza cuando la muela ha erupcionado completamente y sus raíces tienen una forma favorable.

  • Extracción quirúrgica: indicada en la mayoría de los casos, cuando la muela está incluida dentro del hueso, parcialmente erupcionada o se encuentra muy próxima al nervio alveolar inferior. Actualmente empleamos ultrasonidos piezoeléctricos y fresas de alta precisión que reducen al mínimo la eliminación de hueso y el trauma postoperatorio.


La anestesia local es suficiente para la mayoría de pacientes. No obstante, en casos de ansiedad elevada o extracciones múltiples, en Machín Cavallé ofrecemos la opción de realizar la intervención bajo sedación consciente, realizada por un médico anestesista capacitado y con amplia experiencia en su aplicación.

¿Cómo es la recuperación? Consejos paso a paso

Después de la extracción, debe formarse un coágulo sanguíneo para que el sangrado se detenga y comience el proceso de cicatrización. Protegerlo es fundamental para evitar infecciones y sangrado prolongado.

Siguiendo las recomendaciones de tu dentista, la recuperación suele durar entre 7-10 días, con dolor leve controlable.

Día 1-3: Reposo y cuidados básicos.

  • Hielo: Aplícalo en la mejilla durante periodos intermitentes de diez minutos.
  • Dieta blanda: Sopas, yogures, purés, batidos, helado. Evita la comida caliente o picante. 
  • Medicación: Sigue lo pautado por el doctor, con la duración y frecuencia indicadas. 


Es normal experimentar algo de dolor e hinchazón en la zona durante las primeras 24-72 horas. También podría aparecer un hematoma. Dependiendo de cada paciente, los síntomas podrán ser ligeros o más pronunciados. Deberán ir disminuyendo progresivamente a lo largo de la semana.


Día 4-7: Transición.

  • Introduce sólidos suaves (pasta, huevos).
  • Enjuague suave con clorhexidina 0.12%: a la semana de la extracción, dos veces al día. Reduce bacterias en un 90%.


Evita: 

  • Enjuagarte las primeras 48 horas.
  • Fumar o vapear (aumenta el sangrado).
  • Sorber (desaloja el coágulo).
  • Ejercicio físico intenso.
  • Alcohol (interfiere con los analgésicos).

Mitos clásicos sobre las muelas del juicio

Muchos de los temores asociados a la extracción de las muelas del juicio provienen más de mitos que de la experiencia clínica actual. A continuación desmontamos los más frecuentes.

Mito: La cirugía para extraer las muelas del juicio duele mucho.
Realidad: Con anestesia no sientes nada. En el post-operatorio sentirás una leve molestia, que podrás sobrellevar con medicación y que desaparecerá en 2-3 días.

Mito: Tendrás la cara hinchada durante semanas.
Realidad: Alcanzarás el punto máximo de hinchazón en 48-72 horas e irá desapareciendo en 5-7 días con hielo y medicación.

Mito: Hay mucho riesgo de infecciones graves.
Realidad: Las infecciones solo ocurren en el 5-10% de los casos, normalmente por no haber seguido las recomendaciones post-intervención.

Mito: No puedes comer normal en un mes.
Realidad: Podrás volver a una dieta normal en una semana. Solo hay que evitar alimentos sólidos los primeros días.

Complicaciones posibles y su frecuencia real

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, aunque sea ambulatorio, existen riesgos, pero en la extracción de muelas del juicio son muy bajos y la mayoría se resuelven sin secuelas.

Según los registros de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y estudios internacionales publicados hasta 2025, las complicaciones graves (que requieran ingreso hospitalario o cirugía adicional) ocurren en menos del 1 % de los casos:

 

  • Alveolitis seca (2-5 %): dolor intenso que aparece entre el 2º y 5º día porque se pierde o no se forma correctamente el coágulo que protege el hueso. Se trata fácilmente en consulta con un curetaje suave y medicación local.

     

  • Infección postoperatoria (< 3 %): enrojecimiento, hinchazón creciente o pus después del 4º día. Suele resolverse con antibiótico oral.

     

  • Alteración sensitiva del labio o mentón (1-5 % transitoria, < 0,5 % permanente): sensación de hormigueo o adormecimiento cuando la muela está muy cerca del nervio alveolar inferior. En la gran mayoría se recupera espontáneamente entre 2 semanas y 6 meses.

     

  • Hemorragia secundaria (< 1 %): sangrado que reaparece a las 24-48 horas. Normalmente se controla con compresión local o un punto de sutura adicional.

     

  • Fractura mandibular o daño al diente vecino: extremadamente raro (< 0,1 %) en manos experimentadas y con planificación 3D.

     

Gracias al uso rutinario de la tomografía CBCT antes de la cirugía y a las técnicas piezoeléctricas y de mínima invasión, la tasa de complicaciones es mínima.


En definitiva, la extracción de las muelas del juicio es uno de los procedimientos más frecuentes en cirugía oral y, cuando está indicada, previene complicaciones a medio y largo plazo. La planificación con estudios de imagen actuales y la realización por especialistas en cirugía oral o maxilofacial garantizan los mejores resultados clínicos y la mínima morbilidad.

Si presentas sintomatología o deseas una valoración preventiva, te recomendamos solicitar una consulta para una correcta evaluación individualizada. Un diagnóstico a tiempo facilita una recuperación más rápida y cómoda.

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